SANANDO HERIDAS
SANANDO HERIDAS La vieja herida no muere del todo, se aquieta cuando el silencio la llama, el tiempo no es cura, es suave trama que envuelve el dolor donde el alma se agota. No hay prisa por cerrar lo que aún flota, la luz entra lenta por cada rendija; lo que dolió fuerte hoy se vuelve brisa, deja que el recuerdo se vuelva testigo: sanar no es borrar lo que fue su castigo, es aprender a amar la propia vida. ᴋʀᴏᴄᴋ