A LO LEJOS
Clavándome en el alma me juraste: “Nada en el mundo podrá vencernos” y fue tan pura la promesa que pronunciaste, que mi esperanza la envolvió tu voz. Qué culpa tengo yo si el tiempo roba los días claros que tu amor me nombra? qué culpa tengo yo de este destierro si fue tu aliento quien fundió mi luz? En tu mirada el cielo y en tu silencio el trueno, sentenció la distancia, y aún así prefiero este tormento. En tu mirada el cielo creí, y hoy solo es fuego, y si ayer me heló tu sueño, hoy me quema tu verdad. Si este latir cansado te alcanzara, haría que sanaras mi quebranto, verás que la nostalgia que me agarra será refugio para nuestro ayer. Y en ese rincón nuestro que guardaba la huella de un suspiro, nuestro invento, volverán a trenzarse, lento a lento, lejos del ruido, cerca del mar. ᴋʀᴏᴄᴋ