FISURA QUE RESPIRA
Me ves así, quieto, sin prisa ni sombra, como una piedra que el río ha besado; en lo hondo, donde el tiempo duerme, hay un temblor que despierta a mi lado. No fue la edad quien dejó esta grieta, es todo lo que guardé sin nombrar; tantas voces que se hicieron calma, y sin embargo, aprendieron a pesar. Cada día me quiebro, y aún así respiro, bajo un cielo que ya no pregunta por qué; donde lo que se calla se vuelve refugio, y en la penumbra, un latido se mueve... no todo termina cuando llega el quebranto... Por esa rendija, que no duele sino que se abre, entra un hilo suave de primera luz; donde lo que se fue regresa sin ruido, y el amor, en silencio, lo vuelve a vivir. ᴋʀᴏᴄᴋ