BÚSCAME
Búscame en las ventanas abiertas al viento de la tarde, en las palabras que dejé a medias en una libreta, en los libros con lomos ablandados por los dedos, en las canciones que repetimos mañana, tarde y noche. Búscame en los pasos que diste las noches que te sentiste perdida, en la calma que te visita cuando miras el cielo más limpio, en las pequeñas misericordias que ofreces sin pensar: una manta, un pan, una disculpa, allí donde la ternura que compartimos germina, ahí me encontrarás. Búscame en la paciencia de las plantas que cuidas, en las cartas sin enviar que al fin decides leer, en los recuerdos que vuelves a contar como si fueran nuevos. Búscame en el consuelo que das a otros, porque en ese acto sencillo mi voz se convierte en eco. No me busques en la ausencia medida en lápidas, ven a buscar...