QUE NO APAGUEN TU SONRISA
No permitas que el ruido del mundo apague la liturgia de tu alegría; tu alma es un santuario sagrado, no un refugio de paso. Camina solo hacia donde el latido sea mutuo, porque, quien reconoce tu luz, no intenta poseerla, sino que se dedica, simplemente, a florecer en ella. ᴋʀᴏᴄᴋ