APERTURA DEL ALMA
Cuando aprendes a crecer sin manos que te amparen, te vuelves tu propio refugio. Aprendes a guardar palabras para no incomodar, a tragar nudos para que nada estalle, a fingir calma mientras el miedo te tiembla por dentro. Y sin notarlo, el silencio se hace hogar. Dejas de sentir porque sentir lastima, dejas de pedir porque nadie llegó, dejas de creer en tu voz porque nunca hubo quien te enseñara a escucharla. Así, quien solo necesitaba un poco de ternura, termina siendo adulto que no sabe alzar la mano, que piensa que su pena no cuenta, que confunde resistencia con vivir. Hasta que un día… todo lo no dicho se desborda. Y no duele el presente, duele todo lo que tuvo que esconder para seguir respirando. ᴋʀᴏᴄᴋ