Nos hicieron creer que éramos sombra, que la luz en nuestro interior era un error, una falla. Pero la esencia es distinta. No somos mancha, somos llama, llamas que arden en un mundo de cadenas, repitiendo ecos de temor cargando pesos que no nos pertenecen. Hoy elijo liberarme. De la voz que condena, de la ley del temor, de la red que nos aleja del alma. Porque no vinimos a llorar, vinimos a recordar nuestra esencia: palabra, ternura, ser. Y así rompo el velo que me oprime, me libero de lo ajeno, y regreso a mi verdad: la Conexión. ᴋʀᴏᴄᴋ