HORAS NOCTURNAS ...
En la página callada de mi vida, una palabra brota en su ardor, y en el silencio tiembla mi calor, como campana que responde a la vida. Los relojes se disuelven: no hay prisa ni herida, se enciende otra vez la memoria, luz, y en su brillo antiguo se confiesa la luz. Mis manos guardan un mapa sin mar, donde el pulso escribe su lento mar, y al cerrar los ojos vuelvo a esa luz. ᴋʀᴏᴄᴋ