Nos tuvimos que decir Adiós, bajo un cielo que lloraba en gris, el silencio cortó como un filo, y tus pasos se perdieron en la brisa, quedó un eco donde estaba tu voz y mi sombra, sola, abraza la ceniza. ᴋʀᴏᴄᴋ
Si el sol no vuelve a brillar, piensa que en la luna he hallado, un refugio donde el amor danza, donde mi abrazo has guardado. Canta mis versos, siente mi aliento, lleva mis sueños, abraza el viento, sorbos de vida en cada recuerdo. ᴋʀᴏᴄᴋ
Una fe tan serena y clara como la de tu abuelo, ser tan fuerte y bondadoso como lo fue tu hermano, y con tu esencia, poder brillar, como brillas Tú. Sólo Tú, conoces mi interior, sólo Tú, guardas mi devoción, como Tú, anhelo reflejar tu luz y amar como Tú. ᴋʀᴏᴄᴋ
Bésame en la boca, amor mío, con ese fuego que en ti siento; bésame con ese delirio que me provoca el sufrimiento de no tenerte junto a mí y en la penumbra de mi alcoba. Bésame bajo la luna llena, que testigo de amor será; bésame y que tu aliento llene esta alma que por ti suspira, no hay en el mundo otra verdad más pura que tu voluntad. ᴋʀᴏᴄᴋ
Se apagó la última nota en el aire, un eco de lo que pudo ser y no fue. Mas en el silencio que deja su vacío, una semilla tenaz se niega a morir. Germina lenta, con la luz de la luna, la esperanza quieta de un nuevo amanecer. ᴋʀᴏᴄᴋ
En la quietud del lago cristalino, la luna baña su plateado encanto, y el viento canta su canción de llanto entre los sauces de un amor divino. La noche viste un manto purpurino, tejiendo sueños con silente manto, mientras en sombras, leve y dulce canto, flota en el aire cual perfume fino. Mis versos buscan tu perdido aroma, tu risa de cristal, tu voz serena, como la brisa que en el mar se asoma. Mas solo encuentro, pálida azucena, la sombra de un amor que aún me asoma en el espejo de la noche buena. ᴋʀᴏᴄᴋ
La Muerte... estaré ahí, cerraré los ojos, no me verán salir, pero siempre velaré por ustedes. Seré el susurro que acaricia el viento, la sombra quieta del viejo recuerdo, el eco mudo de un amor ya muerto, la paz callada que habita en el silencio. ᴋʀᴏᴄᴋ
La soledad hace que saboree mejor el aroma del tiempo cuando no estás, la espera es un lienzo en blanco donde pinto la esperanza de que vuelvas, y mi alma te extraña con cada latido. ᴋʀᴏᴄᴋ
Te soñaré, para adornar con tu sonrisa mi solitario sentir. Ven y despierta mi dormida esperanza, ven y habita en mis suspiros. Te soñaré, para atesorar el delicado roce de tus manos tibias. ᴋʀᴏᴄᴋ
Esta noche es para extrañarte, para vestir con tu memoria mi solitario corazón. Ven ilumina mi oscurecida alma, ven habita en mis silencios. Esta noche es para evocar el dulce fuego de tu abrazo. ᴋʀᴏᴄᴋ
Hay un eco en las calles donde reía tu voz, una sombra que guarda la forma de tu ausencia, y aunque intento llenarla con mis pasos, el vacío insiste en recordarme que fuiste tú quien le dio sentido a cada rincón que ahora me duele. ᴋʀᴏᴄᴋ
Que tristeza tan infinita se arrastra lenta por los muros, como sombra que se agita en un silencio oscuro. Que tristeza tan encendida se enreda en la piel cansada, y en cada herida de la vida deja su huella helada. ᴋʀᴏᴄᴋ
Que soledad tan silenciosa se aferra a los viejos muebles de la habitación, que ahora reposa donde tus sueños se durmieron. Que soledad tan angustiosa resuena en cada eco vacío de un alma que en sombras reposa y olvida el dulce calor de tu brío. ᴋʀᴏᴄᴋ
Tu imagen se iba perdiendo en la penumbra de mis sueños, donde disfrutamos veladas románticas, llenas de amor y pasión se van borrando huellas que dejaste en mi piel se va esfumando el aroma de besos y caricias, esta noche te extraño en mis sábanas, te necesito en mi corazón. ᴋʀᴏᴄᴋ
Nunca pensé volvee a tener miedo, miedo a la ausencia de amor que me llevó a la soledad. Hoy el eco de tu adiós resuena en el vacío, y en la penumbra de este cuarto, solo escucho el silencio. El espejo refleja tu rostro que no reconozco, mientras la noche cae sin consuelo, en oscuridad total. ᴋʀᴏᴄᴋ
Mi espíritu te nombra en silencio entre las sombras, como si intuyera que solo en tu voz puede hallar su rumbo. No hay olvido que lo borre, ni ausencia que lo apague; porque cuando algo nace del alma, se queda ahí… esperando el instante de volverte a tocar. ᴋʀᴏᴄᴋ
Permíteme susurrarte un verso que acaricie tu alma, que a pesar de la distancia te envuelva mi presencia. Un verso que cante en tus sueños, y cada amanecer, respires de amor, un verso, que al contemplar la luna, sientas mi ternura envolviendo tu corazón. Permíteme susurrarlo, que dance a tu alrededor, que aparte otras melodías, creando en ti la alegría de mi eterno amor. ᴋʀᴏᴄᴋ
Déjame ser el viento que acaricia tu rostro que aunque no me veas estoy en cada brisa. Un viento que dance en tu pelo y susurre mi nombre, un viento, que al cerrar tus ojos, sientas mis manos en tu rostro. Déjame ser el viento de esos que no se confunden con la brisa, ni la tormenta, que lleva mi esencia de amor. ᴋʀᴏᴄᴋ
Borraré el beso que apagó mi alma, que, a pesar del tiempo, me trae malos recuerdos. Ese beso que en la noche desarticula mi calma, ese beso que, al mirar el cielo, me crea más de una lágrima. Borraré ese beso, que se lo lleve el viento, a la espera del tuyo tierno, dulce, sincero. ᴋʀᴏᴄᴋ
No necesito promesas, sólo el calor de tu risa, ese mirar que acaricia y el silencio que me besa. Estás en cada poema que de mi corazón, brota. y vivirás en mi, tanto, como el amor que me sepas brindar. ᴋʀᴏᴄᴋ
Dime cuándo tu risa dejó de ser mi música, y el silencio llenó los huecos de tu alma. Dime por qué tu fuego, que antes me iluminaba, hoy es ceniza fría que el viento se lleva. Dime cuándo dejé de ser tu estrella guía, y la noche sin luces cubrió nuestro mapa. Dime si en algún verso, en algún juramento, queda algo de aquel amor que juraste guardarme. ᴋʀᴏᴄᴋ
En la sombra del tiempo, las letras danzan, sus siluetas ocultas se visten del viento. Un canto de sueños en la penumbra avanza, sello de un amor que susurra en el tiempo. Mis labios temblaron al nombrar su magia, cada renglón es fuego que nace en mi pecho. Historias de anhelos, de dulce nostalgia, dibujan en la noche un dorado suspiro. ᴋʀᴏᴄᴋ
Bajo manto de Luna Negra, mi alma navega solitaria, mientras el silencio en melodía gira el tiempo con melancolía... mi alma perdió su color, mis lágrimas se secaron ante cruel sufrimiento, ya no se escuchará lamento mis latidos se van apagando. ᴋʀᴏᴄᴋ
Las voces que me hieren se marchitan, se borran sin rastro, sin despedida. No alzo bandera, no busco justicia, simplemente dejo que sean olvido. No hay resentimiento, ni hay condena, tan solo la sombra de su partida. El tiempo dicta la ley suprema: quien hiere, muere en mi alma extinguida. ᴋʀᴏᴄᴋ
No sé si alguna vez mis labios hallarán el valor de nombrarte, de hacer de mi miedo un presagio y abrirte mi alma al mirarte. Temblando en la sombra te sigo, prendido a un suspiro callado, y temo que el tiempo y el frío deshagan lo nunca expresado. ᴋʀᴏᴄᴋ
Si alguna vez la noche te cubre de sombras, recuerda que mi voz aún tiembla por ti, he sembrado en tu ausencia un jardín secreto donde cada lágrima florece en esperanza, y aunque me duela el vacío de tu distancia, sé que tu alma sabrá encontrarme en la luz. ᴋʀᴏᴄᴋ
La noche se cuela fría por la rendija, repaso la cerradura con desconfianza. Esta quietud no calma, solo lastima. El eco de tu risa es ya una vieja herida. Me pregunto si el sueño vendrá esta vez, o si otra vez será tu recuerdo quien me venza. La almohada guarda aún la forma de tu cabeza. Esta habitación es solo un hueco sin tu piel. ᴋʀᴏᴄᴋ
El silencio se expande contra los vidrios, ni un libro logra romper este letargo. Me abandonó hasta el deseo del cigarro. Las sombras que proyecta el armario son más compañía que mi propio aliento. Me invade el peso de un frío ya conocido. Todo este cuarto huele a tiempo perdido. Y yo, sin más, esperando a estar vencido. ᴋʀᴏᴄᴋ
Sin ayer ni mañana, solo ahora, vibrando, sin ecos ni murmullos, solo tu esencia. Sin rutas ni mapas, dos almas errantes, a la distancia, flotantes. Sin sombra ni brillo, sin cielo ni tierra, solo, la verdad interna. ᴋʀᴏᴄ ᴋ
Ahora que la lluvia empapa el cristal, recuerdo tu sonrisa en cada gota que cae. El corazón, remendado, aún guarda cicatrices, pero sabe que el sol, de nuevo, brillará. Quizá en otro sendero, en un nuevo compás, la esperanza se anide, sutil, en mi alma. Y aunque los pedazos nunca encajen igual, el brillo de lo vivido, jamás se disipará. ᴋʀᴏᴄᴋ