LA ESPERANZA
La esperanza no es pan,
ni es fuego en el invierno,
ni escudo que detenga
la espada o la piedra,
ni mapa que nos guíe
cuando se pierde el camino,
ni luz que disipe
para siempre la tiniebla.
No endereza lo torcido,
ni borra las cicatrices,
ni devuelve el tiempo
que el viento se ha llevado.
Y sin embargo,
he visto a muchos
caminar descalzos,
sosteniéndola en la mano
como a un tesoro sagrado.
No sé jurar,
si el frío mordiera mis huesos
y la noche se volviera
eterna y sin final,
si la cambiaría por un techo,
por descanso o por calma.
Pero esto es lo cierto,
cuando todo lo demás
se desvanece y se apaga:
es lo único que llevo conmigo
hacia la nada.
ᴋʀᴏᴄᴋ
ni es fuego en el invierno,
ni escudo que detenga
la espada o la piedra,
ni mapa que nos guíe
cuando se pierde el camino,
ni luz que disipe
para siempre la tiniebla.
No endereza lo torcido,
ni borra las cicatrices,
ni devuelve el tiempo
que el viento se ha llevado.
Y sin embargo,
he visto a muchos
caminar descalzos,
sosteniéndola en la mano
como a un tesoro sagrado.
No sé jurar,
si el frío mordiera mis huesos
y la noche se volviera
eterna y sin final,
si la cambiaría por un techo,
por descanso o por calma.
Pero esto es lo cierto,
cuando todo lo demás
se desvanece y se apaga:
es lo único que llevo conmigo
hacia la nada.
ᴋʀᴏᴄᴋ

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