NADIE COMO TÚ
(Un elogio a la singularidad
del ser amado).
del ser amado).
Nadie como tú
domina el viento,
ni sabe dar la calma
a mi tormenta,
pues tu sola presencia
se presenta
como el alivio
de mi pensamiento.
En tu risa yo encuentro
el fundamento,
la verdad
que mi espíritu sustenta,
y en tu mano,
que el frío me ahuyenta,
se detiene por fin
el sufrimiento.
Hay mil rostros
de luz y de belleza,
pero el tuyo es el único
que nombro
cuando el mundo
me muestra su aspereza.
Con un asombro
que no tiene escombro,
declaro con ferviente ligereza:
nadie habita mi amor,
solo tu hombro.
ᴋʀᴏᴄᴋ
domina el viento,
ni sabe dar la calma
a mi tormenta,
pues tu sola presencia
se presenta
como el alivio
de mi pensamiento.
En tu risa yo encuentro
el fundamento,
la verdad
que mi espíritu sustenta,
y en tu mano,
que el frío me ahuyenta,
se detiene por fin
el sufrimiento.
Hay mil rostros
de luz y de belleza,
pero el tuyo es el único
que nombro
cuando el mundo
me muestra su aspereza.
Con un asombro
que no tiene escombro,
declaro con ferviente ligereza:
nadie habita mi amor,
solo tu hombro.
ᴋʀᴏᴄᴋ

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