MIEDO
Tengo miedo de un día
en que la vida me vuelva
un hombre de pasos lentos,
cuando cruce tu recuerdo
como quien cruza una calle vacía
sin saber que fue hogar.
Temo que mis ojos,
nublados por los años,
miren tu rostro
como a una fotografía sin nombre,
y que tu risa —mi refugio—
no despierte nada en mí.
Miedo de que mis manos,
gastadas por el tiempo,
te busquen en el aire
y sólo encuentren polvo;
que mi voz, cansada,
olvide el camino hacia tu nombre
y se rompa en la garganta
antes de pronunciarlo,
yque el tiempo,
cómplice de la muerte,
nos quiera desatar los latidos.
Por eso le pido a Dios
que si ha de borrar mis recuerdos,
me deje al menos
esta herida tibia en el pecho,
este temblor que sabe quién eres,
para que aún sin memoria
te siga llamando
—en silencio—
Amor,
y puedas voltear a mirarme.
ᴋʀᴏᴄᴋ
en que la vida me vuelva
un hombre de pasos lentos,
cuando cruce tu recuerdo
como quien cruza una calle vacía
sin saber que fue hogar.
Temo que mis ojos,
nublados por los años,
miren tu rostro
como a una fotografía sin nombre,
y que tu risa —mi refugio—
no despierte nada en mí.
Miedo de que mis manos,
gastadas por el tiempo,
te busquen en el aire
y sólo encuentren polvo;
que mi voz, cansada,
olvide el camino hacia tu nombre
y se rompa en la garganta
antes de pronunciarlo,
yque el tiempo,
cómplice de la muerte,
nos quiera desatar los latidos.
Por eso le pido a Dios
que si ha de borrar mis recuerdos,
me deje al menos
esta herida tibia en el pecho,
este temblor que sabe quién eres,
para que aún sin memoria
te siga llamando
—en silencio—
Amor,
y puedas voltear a mirarme.
ᴋʀᴏᴄᴋ

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